Este mes, Ingrid y Alba, desde su genial iniciativa Film & Food, nos proponen un divertido y terrorífico reto para ir calentando motores para la noche de Halloween.
En mi caso, elegí la modalidad ¡Susto!, en la cual tenía que preparar la receta que me propusiesen a partir de una fotografía que recibí en mi e-mail. Se trata de unos simpáticos cupcakes fantasma, que en mi caso más bien parece que estén muertitos de miedo y no se yo muy bien a quien podrán intimidar... :)
Los cupcakes son de calabaza y llevan una crema de queso especiada con canela y clavo. La receta del bizcocho la saqué de esta página y la de la crema está inspirada en una que aparece en el libro de la Primrose Bakery, pero la he modificado para que sea menos dulce y más cremosa. Como veis la receta es para una layer cake de tres capas en moldes de 20 cm. Yo lo que hice fue hacer una tarta en tres moldes de 18 cm (os la enseñaré en la próxima entrada) y me sobró masa para hacer 4 cupcakes. Así que supongo que si empleáis estas cantidades para hacer solo cupcakes, os saldrán unos 14-16 más o menos.
Vamos allá con la receta:
Ingredientes (14-16 cupcakes ó una tarta de 3 capas en molde de 20 cm ó una tarta de 3 capas en molde de 18 cm + 4 cupcakes):
- 225 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 2 x 3/4 tazas de harina (180 g*)
- 1 + 1/2 cucharaditas de levadura
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 + 1/2 cucharadita de canela en polvo
- 3/4 chucharadita de nuez moscada recién rallada
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 taza de azúcar (225 g*)
- 1 taza de azúcar moreno (225 g*)
- 3 huevos L a temperatura ambiente
- 500 g de calabaza cortada en pedacitos
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 3/4 cucharadita de jengibre fresco rallado
- 1/2 taza de buttermilk (120 ml*) (o bien 1/2 taza de leche con una cucharada de zumo de limón o vinagre blanco)
* los gramos los he calculado con los datos de esta página.
- Una tarrina de queso Philadelphia (200 g)
- 75 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 300 g de azúcar glas tamizada
- 1 cucharadita de canela
- 1 pizca de clavo molido
- En un cazo, ponemos 125 ml de agua y los trocitos de calabaza a fuego medio. Cuando comience a hervir cocinamos durante 20 minutos y dejamos enfriar. Trituramos con la ayuda de la batidora y reservamos.
- En un bol tamizamos la harina, levadura, bicarbonato, sal, canela, jengibre y nuez moscada y mezclamos muy bien.
- En otro bol batimos la mantequilla con los dos tipos de azúcar hasta que esté bien integrado y cremoso (unos 4-5 minutos). Añadimos los huevos, uno a uno y batiendo bien de cada vez. Añadimos ahora el puré de calabaza y el extracto de vainilla y batimos de nuevo.
- Incorporamos la harina en tres veces, intercalándola con el buttermilk y batiendo bien de cada vez.
- Repartimos la masa en los papelitos de cupcakes y horneamos a 180 ºC durante unos 15-20 minutos, hasta que estén dorados y firmes al tacto. Dejamos enfriar unos 5 minutos en el molde y luego los pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse.
- Para la crema de queso, batimos la mantequilla con el azúcar glas unos 5 minutos hasta que esté muy bien integrado e incorporamos el queso y las especias. Batimos a velocidad baja un par de minutos y decoramos nuestros cupcakes al gusto...
¡Y a disfrutar!
¿Qué os han parecido?
El sabor me recuerda mucho al de los cupcakes de zanahoria, por lo tanto os puedo asegurar que están buenísimos. Y la crema con las especias es deliciosa y sobretodo diferente, me ha encantado.
Para decorarlos, utilicé una boquilla redonda lisa del número 12 de la marca Íbili (podéis encontrarla en ferreterías) y fui haciendo un remolino desde fuera hacia dentro del cupcake. Los ojitos, la boca y los brazos son de fondant.
Las decoraciones de Halloween que veis en las fotos están esta semana a la venta en Lidl, es un set super chulo que trae diferentes motivos en fieltro de distintos tamaños.
No quiero despedirme sin enseñaros las galletas y regalitos que me envió con mucho cariño Julia de Postreadicción y que simplemente han desatado mi felicidad:
¿A que son una maravilla?
Muchísimas gracias Julia, ¡eres un cielo!
Pues nada más por hoy, espero que disfrutéis muchísimo del fin de semana.
¡Un besote enorme!
