Y todo gracias a vosotros y vuestros comentarios llenos de cariño sobre el video reportaje que me hicieron los chicos de Hoy en Asturias. Estoy super emocionada, me he leído todos vuestros mensajes como 100 veces y todavía no me lo creo, ¡sois geniales!
¡Gracias!
¡Y encima la Eurocopa es nuestra! Oleeeeeeeeeeee!
Menuda semana más movidita, tanta emoción va a acabar conmigo, así que nada mejor que reponer fuerzas con una hamburguesa de las ricas y contundentes... ¿alguien se apunta? :)
Las preparé el miércoles, para zampárnosla mientras veíamos el apoteósico partido de semifinales contra Portugal... ¡ay esos penaltis!
Y como ya sabéis que a mi me tira más la tierrina que un arao, quise darle un toque muy asturiano a estas super hamburguesas. Carne de buey de excelente calidad, un poquito de cabrales y unas buenas rodajas de manzana y cebolla bien caramelizadas, todo ello entre un delicioso panecillo recién hecho con harina de escanda y maíz... ¡Vaya como está de buena!
Y en el éxito de la receta ha influido sobretodo la increíble calidad de la carne, super tierna y jugosa y con un sabor delicioso. He utilizado las hamburguesas de buey de Productos Cárnicos El Cuco, que hace unos días me enviaron muy amablemente un super lote de productos para que os deleite con unas cuantas recetas carnívoras riquísimas. Sus productos cárnicos son todo un referente en Asturias, destacando por su excelente calidad y constante innovación, ofreciendo productos 100% libres de gluten en toda la gama, y ahora mismo están trabajando para que también sean libres de lactosa. Y que os voy a decir de la variedad, hay de todo, a parte de las carnes frescas también ofrecen diversos productos de elaboración propia, como embutidos ahumados y fiambres, y soluciones tan prácticas como sus super conocidas latas de mini choricitos a la sidra, que están tan ricas que mas vale no tenerlas muy a mano en la cocina... ¡son un vicio! :)
Aprovecho para mandarle un beso enorme a todo el equipo de El Cuco, en agradecimiento por esta maravilla de lote, no me pude quedar más boquiabierta cuando vi todo lo que me habían mandado:
No dejéis de pasaros por supágina web, para conocer un poquito mejor todos sus productos, ni por sus perfiles de Facebook y Twitter, donde podréis estar al día de todas sus novedades. ¡Ah, y dentro de muy poquito podremos disfrutar también de su nueva tienda online!
Para la receta de los panecillos, tomé como referencia esta receta del blog Estoy Cocinando, cambiando los tipos de harina y ajustando un poquito las cantidades de los líquidos.
¿Qué os ha parecido? Espero que os haya gustado mucho y que os animéis a probarla, está riquísima, ya veréis, ¡la combinación cabrales-manzana siempre es una pareja ganadora!
Bueno, pues nada más por hoy, os dejo de nuevo con el enlace del vídeo por si alguien se lo ha perdido Nos vemos muy pronto, ¡un besote enorme!
¿Qué tal habéis pasado el puente? Menuda felicidad estar ya a miércoles ¿verdad? :)
Hoy os traigo una receta muy sencilla y sana, pero sobretodo deliciosa. Tras haber experimentado un poco con varias recetas de hummus, por fin he dado con mi favorita, super cremosa y muy equilibrada en los sabores de todos los ingredientes. Y para acompañarlo, os propongo unas crujientes crudités de zanahoria, un poco de salsiki y un riquísimo pan de pita casero hecho con la panificadora. He querido darle un toque de la tierrina al pan de pita, así que lo he hecho con harina integral de escanda, una variedad de trigo muy utilizada en Asturias y con la que se elabora el famoso pan de escanda.
Espero que os animéis a probarla, está buenísima y es una forma diferente de comer garbanzos, yo hace muy poquito que he descubierto el hummus, y ahora me lo tomo casi todas las semanas porque me encanta.
La pasta de sésamo que se utiliza en su elaboración podéis encontrarla en cualquier herbolario o tienda de dietética y la mezcla de especias árabe Ras el Hanout (Garam Masala) la he comprado en Eroski.
Whole Kitchen en su propuesta dulce para el mes de marzo nos invita a preparar un clásico de la gastronomía española, torrijas.
¡ATENCIÓN! Os presento las torrijas más maravillosas que he probado en mi vida, ¡están espectaculares! Y es que... ¿qué podía suceder al combinar, el que es a mi juicio, uno de los dulces más ricos de la gastronomía española con Nocilla de la blanca?
Al ver la propuesta de este mes no me lo pensé dos veces, me apetecía innovar un poquito la receta tradicional de las torrijas, como ya hice el año pasado con las deliciosastorrijas de sobaos pasiegos.
Así que estaba paseándome por el super y al pasar por delante de la Nocilla tuve una visión, que en cuestión de segundos se transformó en obsesión: "tengo que hacer torrijas de Nocilla Blanca"
Y por fin, aquí os las traigo hoy. Todo lo que os pueda decir sobre lo riquísimas que están es poco, las llevé a casa de unos amigos para desayunar y fueron un rotundo éxito, simplemente volaron... ¡Tenéis que probarlas!
Ingredientes para 10 torrijas:
20 rebanadas de pan cortadas finas (yo utilicé un pan especial para torrijas que venden en el super y me ha encantado como quedan!)
500 ml de leche entera
180 g de azúcar
20 g de azúcar avainillada
1 rama de canela
la ralladura de 1/2 limón
3 huevos batidos
Nocilla Blanca
Aceite de oliva para freir
Preparación:
En un cazo, calentamos la leche junto con el azúcar, el azúcar avainillado, la rama de canela y la ralladura de limón a fuego suave y removiendo de vez en cuando para disolver completamente el azúcar. Justo antes de que comience a hervir retiramos del fuego y dejamos templar.
Untamos las rebanadas de pan con Nocilla Blanca al gusto y formamos 10 sandwiches.
Calentamos abundante aceite de oliva en una sartén. Sumergimos las torrijas en la mezcla de leche, dejándolas unos 30 segundos por cada cara para que se empapen muy bien, las pasamos por el huevo y las freímos por ambas caras hasta que estén doradas.
Servimos calientes, templadas o frías...
¡Y a disfrutar!
¡Espero que os hayan gustado! ¡Ya estáis tardando en poneros el delantal! :)
Y ahora paso a contarosuna noticia que me tiene muy ilusionada, y es que desde la tienda Sabores Selectos se han puesto en contacto conmigo para ofreceros a todos vosotros un descuento especial en sus productos por ser lectores del blog.
Si aun no conocéis su tienda online os invito a que os deis ya mismo una vueltecita por ella. Tienen una selección de productos gourmet exquisita, con la que darle un toque sofisticado a nuestros mejores platos, como una selección de productos elaborados a base de algas o una amplísima gama de mermeladas y cremas, tanto dulces como saladas que harán las delicias de los paladares más exigentes. Y por supuesto, no faltan tampoco deliciosas conservas, quesos, originales condimentos y toda una serie de vinos, cavas y bebidas espirituosas.
Lo dicho, tenéis que daros una vuelta y ya veréis que largos se os ponen los dientes :)
Yo de momento, estoy completamente enamorada de esta crema de chocolate y nuez de macadamia, tiene que estar espectacular, ¡estoy deseando probarla!
Para beneficiaros de un descuento del 3% en todas vuestras compras, tan solo tenéis que utilizar el código CARROTCAKE en el momento de realizar el pedido.
Espero que os haya gustado esta sorpresita, si tenéis cualquier duda respecto al funcionamiento del cupón o de la tienda, podéis escribir a la siguiente dirección de correo electrónico: comercial@saboresselectos.com
Y aprovecho para mandarle un abrazo enorme a Iván y a todo el equipo de Sabores Selectos por haber confiado en mi blog para esta iniciativa. ¡Muchísimas gracias por todo!
Nada más por hoy, espero que disfrutéis mucho de estos días tan hermosos que estamos teniendo :) Y muchísimo ánimo, que ya casi están aquí las vacaciones :)
Y no sin sustos y meteduras de pata... ¡lo qué hacen los nervios del principiante! Vale, no pondré excusas, a veces tengo la cabeza en cualquier parte... jajaja ^^
Mi idea era hacer un pan de leche, de estos que tienen la miga suuuuuper blanca y llenarlo bien de pepitas de chocolate, pero al final me ha salido un pan chocolateado por completo ¬¬
Eso sí... está taaaaaaaaaaaaan rico... Tengo que dividirlo y empezar a repartirlo ya mismo, que si no me lo voy a zampar del tirón... ¿Alguien quiere un trocito? :)
La receta se la he cogido prestada a Eva, del genial blog Ma Petite Boulangerie. Pero como soy bastante glotona le he puesto un poco bastante más de chocolate, por eso quizás me ha quedado tan marrón...
Y bien, el desastre llegó cuando estaba yo tan campante pensando que estaba siguiendo todos los pasos correctamente, instrucciones en mano, pero de repente me di cuenta de que no había seleccionado el tamaño del pan, y por defecto estaba marcada la opción de 1250 g!!! Toma cacho pan! jajaja
En cambio mi pan era más bien pequeñito, ideal para la opción de 750 g... Así que os pedí ayuda desesperadamente en Facebooky gracias a vosotras llegué a la conclusión de que tenía que apagar la máquina antes de que se completase el tiempo de horneado, o se me iba a chamuscar bien el pan...
Dicho y hecho... apagué la máquina unos 20 minutos antes de que finalizara el programa y tachán: pan super chocolateado con un aspecto distinto al que buscaba pero un con olor que podría alimentar al mundo entero y parte del extranjero... ¡Qué bien huele, es maravilloso!
Vamos allá con la receta, no tiene más ciencia que colocar los ingredientes en la cuba de la panificadora en el orden adecuado, para ello lo mejor es que consultes bien el manual de tu panificadora antes de hacer la receta :)
Ingredientes:
200 ml de leche
40 g de mantequilla a temperatura ambiente cortada a daditos
2 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de sal
310 g de harina de fuerza
1 sobre de levadura de panadería
100 g de pepitas de chocolate
Preparación:
Colocamos todos los ingredientes (excepto el chocolate!) en el orden arriba indicado y elegimos el programa normal (en mi caso el nº1). Elegimos el tamaño del pan (750 g) y el grado de tostado que deseamos para la corteza. Damos al botón de inicio y listo. El chocolate lo agregaremos cuando finalicen los amasados, la panificadora emite un sonido que indica que se puede abrir la tapa para incorporar aquellos ingredientes delicados que se estropearían con la acción del amasado.
Una vez finalizado el programa sacaremos la cuba con mucho cuidado de no quemarnos y dejamos reposar unos minutos para que se enfríe. Desmoldamos el pan y lo dejamos enfriar por completo sobre una rejilla metálica...
¡Y a disfrutar!
Ayyyy como quiero a mi panificadora!!! Hacer este pan ha sido una experiencia de lo más gratificante... Es tan facilito, y mola tanto mirar por la ventanita y ver como va amasándose o creciendo poquito a poco... Y qué olor cuando se está horneando... ¡Está riquísimo, os lo recomiendo muy encarecidamente!
Aquí os dejo con un video muy útil para principiantes con la pani del Lidl como yo ^^
Y ahora os invito a daros un paseito un tanto calórico por las calles de la Ciudad Condal...
He pasado unos días geniales en Barcelona, y como no, he disfrutado de toda la comida que he podido (y más!)
Comencemos por las bakery que he visitado, aquí tenéis una pequeña muestra fotográfica:
La primera parada fue en The Cake's Garden, una amplia tienda inaugurada el pasado verano situada en la calle Petritxol. Tenían muchísima variedad de cupcakes, y casi todos ellos tienen el nombre de algún personaje famoso. Me pedí un cupcake de galleta maría y no tuve mucha suerte con la elección, porque estaba rico pero el frosting solo me sabía a mantequilla :(
Después me acerqué a Cup&Cakeen la calle Tallers y allí probé tres sabores: zanahoria, petite suisse de fresa y red velvet. Me llevé un poco de chasquillo también, las magdalenas eran un poco secas y los frostings hiper dulces, no me dieron mucho más...
Ahora viene lo bueno bueno... ^^
La tienda deFlorentine Cupcakes & Cookies es una cucada, y solo con mirar el mostrador entras en un conflicto vital por saber qué cupcake llevarte... ¡Los quería probar todos! Me llevé un cupcake de Oreo y otro de Limón con Frosting de Marshmallow y estaban riquísimos, sobretodo el de limón, una auténtica delicia.
Y ya la que se lleva la palma, el primer premio y todo lo que haga falta es Lolita Bakery... Allí me he comido el cupcake más rico de la historia, se llamaba Hamingbird; el bizcochito era de plátano y piña y el frosting de crema de queso... Estaba simplemente alucinante, sin duda el mejor cupcake que me he zampado en mi vida! :) (es el que estoy sosteniendo tan feliz en la mano). El frosting tenía una textura increible, cremosísima y a la vez muy ligera, como si fuese una mousse, y no notabas ni un solo ápice de azúcar... ¡Maravilloso!
También probamos otros sabores, en la foto abajo a la izquierda tenéis el de yogur con frutos rojos y en la foto de la derecha están los de vainilla, fresa, oreo y caramelo. Estaban todos riquísimos, pero sobretodo me enamoró el frosting de caramelo, tenía un sabor muy intenso, me encantó.
La última bakery que visité fue La Dolça, en la calle Cabestany. Allí tuve la oportunidad de conocer a dos blogueras maravillosas, Andrea de Los Descubrimientos de Andrea y Miriam de Miri Sugar.
Nos lo pasamos pipa, zampándonos unos cupcakes de Coco y Nutella riquísimos y charlando sobre asuntos varios (veáse reposteros! ^^). Además Miriam nos trajo unos macarons riquísimos que eran una monada y Andrea nos sorprendió también con unos muffins de fresas naturales y chips de chocolate que no llegaron ni a la cena...
Muchísimas gracias por todo chicas, sois encantadoras y me encantó conoceros, ojalá en otra ocasión podamos repetirlo con más tiempo!
Tenéis que pasaros por La Dolça, el frosting que hace está simplemente espectacular, y nos trataron genial, nos invitaron también a probar un muffin de arándanos riquísimo!
Tampoco podéis perderos un buen desayuno o una merienda en la Granja Viader, cuna del Cacaolat. El local es maravilloso, conserva todo el encanto de antaño y la bollería está deliciosa, mirad que ensaimada rellena de nata me zampé tan guapamente:
Otra visita obligatoria es a alguna de las Tiendas Xocoa que hay repartidas por toda la ciudad. ¡Son el paraíso del chocolate y los bombones! Y menudas galletas tan ricas tienen, lo malo que cada una cuesta 2 euros, pero sin duda merece la pena probarlas. Yo me pedí una de pistacho con chocolate blanco y semillas de amapola que estaba buenísima.
Y ya para terminar con la ruta dulce y darnos un buen capricho gourmet, no os podéis perder la pastelería Bubó. Hacen auténticas obras de arte en forma de pastel, es una delicia para la vista. Y ya no digamos para el paladar, están increibles! Yo probé el que tiene color naranja cobrizo, es de mousse de chocolate y mandarina y está bañado en polvo de plata. Riquísimo.
Ahora pasemos a lo salado antes de que os de un patatús jajaja
Nunca antes había oído hablar de Can Paixano, aunque he comprobado perfectamente que es hiper mega requete conocido, toda una leyenda en Barcelona. La odisea para poder conseguir un bocadillo y una botella de cava entre tantísima gente es memorable, eso sí, el bocadillo tan rico de butifarra que me comí bien lo mereció. Y el cava riquísimo, es una combinación curiosa la de cava-bocata, nunca antes la había probado, y ahora quiero más ^^
Para disfrutar de una riquísima (pero riquísisisisisma!) comida china de las de verdad (en cuanto entras por la puerta e intercambias un par de frases con el personal sabes que estás en un chino chino chinísimo jajaja) os recomiendo Chen Ji. Probamos un montón de platos de cuyo nombre no puedo acordarme, y en la carta te encuentras de todo, y cuando digo de todo, quiero decir de todo! Nunca vi tanta extravagancia junta... Y tampoco sabía que determinadas partes de determinados animales podían comerse... :) Lo mejor es que las raciones son super abundantes y el precio irrisorio, por 10 euros o menos te pegas un banquete de los grandes.
Y ya para finalizar, os quiero hablar de las riquísimas hamburguesas de Kiosko Burger. El restaurante es pequeñito, pero con mucho encanto, y las hamburguesas están increibles. Tienen distintos tipos de pan para escoger, el que yo pedí era de brioche y le daba un toque muy especial a la carne. Y las patatas fritas están riquísimas, puedes acompañarlas con cualquiera (o todas!) de las cuatro salsas caseras que hay en cada mesa, son un auténtico vicio, no os lo perdáis.
Madre mía, creo que acabo de escribir la entrada más larga de la historia de Carrot Cake, espero que hayáis sobrevivido ^^
Y qué hambre me ha entrado con tanto recordatorio, me voy a merendar un buen trozo de pan chocolateado con un vasín de leche pero ya :)
Un abrazo enorme!!!
Posdata: ya está disponible mi nueva receta para Entrechiquitines, una mousse de chocolate increíblemente buena, rápida y fácil de hacer... ¡No os la perdáis!
La boroña (en castellano borona) es un pan elaborado a base de harina de maíz típico de Asturias, especialmente de su zona occidental. También lo encontramos en las comunidades vecinas bajo el nombre de broa o boroa (Galicia), burona (Cantabria) y tremes o artegi (País Vasco). Tradicionalmente se horneaba cubierto por una hoja de berza y también es frecuente rellenarla de chorizo, morcilla u otro embutido, denominándose en este caso boroña preñada.
La proporción de harina de maíz varía mucho según la receta, en general a más cantidad de maíz obtenemos un pan con una miga mucho más densa y compacta.
Es mi desayuno predilecto durante los meses estivales, cuando estoy en el pueblo y puedo comprarla en los mercados tradicionales de la zona. No es tan sencilla de encontrar por otras zonas de Asturias, sobretodo es complicado hallarla con una alta proporción de maíz. A mi me gusta que tenga una tonalidad muy amarilla y un sabor a maíz muy marcado. He buscado recetas por internet y no he encontrado muchas así que he cogido un poquito de aquí y de allá y he experimentado con las cantidades. Le he puesto 5 tazas de harina de maíz por una de trigo y no he obtenido ese intenso sabor a maíz que esperaba. La próxima vez probaré con una boroña 100% maíz, a ver que tal sale. Aún así está muy rica y crujiente, me ha gustado bastante el resultado. También supongo que influirá la variedad de maíz empleada, así como el horno, la que yo compro está hecha en horno de leña y se nota muchísimo la diferencia.
Ingredientes:
5 tazas de harina de maíz
1 taza de harina de trigo de fuerza
2 sobres de levadura de panadería
2 cucharaditas de sal
1 cucharadita de azúcar
5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
2 tazas de agua tibia
Preparación:
En un bol amplio ponemos las harinas, la levadura, el azúcar y la sal y removemos bien con una cuchara de madera.
Añadimos el aceite y con una batidora equipada con ganchos de amasar o bien a mano comenzamos a amasar y vamos añadiendo poco a poco el agua tibia. Amasamos muy bien durante unos 10 minutos y cuando obtengamos una masa no demasiado seca y elástica (añadir un poco más de agua si es necesario) formamos una bola un poco aplanada y la colocamos en un lugar templado con un trapo por encima y la dejamos reposar durante 1 hora.
Precalentamos el horno a 200ºC. Colocamos la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y lo golpeamos un ratito para eliminar el exceso de gas. Damos la forma deseada al pan y le hacemos una cruz en la cara superior con la ayuda de un cuchillo. Horneamos durante 40-45 minutos hasta que comience a estar dorada y suene hueca al golpearla por abajo...
¡Y a disfrutar!
Se conserva perfectamente durante varios días dentro de una bolsa de tela o bien envuelta con un paño que la cubra por completo.
Está deliciosa con un chorrito de aceite por encima y es ideal para acompañar a un buen plato de embutido.
¿Qué os ha parecido? Me ha encantado como ha quedado, para ser la primera que hago ha salido bastante bien. Eso sí, tengo que investigar para traeros un día la auténtica boroña que me vuelve completamente loca. ¡Ojalá pueda dar con la receta!
Me voy despidiendo pues, y no sin antes desearos un feliz año 2012. Espero de todo corazón que venga bien cargadito de alegrías y por supuesto de recetas deliciosas para compartir entre todos.
Y aunque hice un poco de trampa y ahora os diré por qué, estoy encantada con el resultado. Creo que este es el comienzo de una gran historia de amor :)
Este pan tiene un pequeño secreto, y es que no hay que amasar nada de nada, por lo que es super fácil y se hace en un periquete.
Cuando vi la receta en el libro Cocina Rápida y Saludable de Nigella Lawson, supe que sería la oportunidad perfecta para estrenarme con el pan.
El resultado es un pan con una corteza firme y crujiente y una miga blandita y llena de sabores, ya que uno de sus ingredientes es el muesli, que en mi caso lleva trocitos de pasas, plátano, albaricoque, piña, papaya, pera y almendras. ¡Está buenísimo!
Vamos allá con la receta, no puede ser más sencilla:
Ingredientes:
200 g de muesli con avena y sin azúcar (yo utilicé Tropi Muesli de la marca El Granero, podéis encontrarlo en herbolarios y tiendas de dietética.)
325 g de harina de pan integral
1 sobre de levadura de panadería
2 cucharaditas de sal Maldon o 1 cucharadita de sal fina
250 ml de leche semidesnatada
250 ml de agua
Preparación:
En un bol grande, mezclamos la harina, el muesli, la levadura y la sal. Vertimos la leche y el agua y removemos un poquito para que se integre.
Disponemos la masa en el molde elegido y lo metemos en el horno sin encender, para una vez dentro, encenderlo a 110ºC y dejarlo allí 45 minutos.
Una vez pasado ese tiempo, elevamos la temperatura del horno a 180ºC y dejamos el pan cocer durante 60 minutos más.
Sacamos del horno, desmoldeamos, dejamos enfriar sobre una rejilla...
¡Y a disfrutar!
¡Espero que os haya gustado! Y tanto si sois principiantes como expertos en el mundo del pan os recomiendo que lo probéis, está riquísimo.
Antes de despedirme, quiero mandarle un besote enorme a Manu del blog La Cocina Mágica de Manu, porque ha pensado en mi blog para dedicarle este premio tan especial:
Si no os habéis pasado por su blog aun, no dejéis de hacerlo, tiene unas recetas riquísimas, además Manu es encantador.
¡Muchísimas gracias Manu! :)
Y ahora debería otorgarle el premio a unos cuantos blogs, pero quiero que todos y cada uno de vosotros os lo llevéis a vuestras cocinas. Cada día que pasa me arropáis más con vuestro cariño y comentarios y me hacéis la más feliz del mundo. ¡Un millón de gracias, de todo corazón!